domingo, 6 de marzo de 2016

!Información! Trastornos alimenticios

Esta información te ayudará a identificar todos y cada uno de los trastornos alimenticios más comunes:

TRASTORNOS ALIMENTICIOS

En las breves historias de Luisa y Ana hemos podido acercarnos a dos trastornos alimenticios muy distintos pero a la vez complementarios, la anorexia y la bulimia.

El término ”trastornos alimenticios”, se refiere en general a trastornos psicológicos que comportan graves anormalidades en el comportamiento de ingesta, es decir, la base y fundamento de dichos trastornos se halla en la alteración psicológica.

Se trata de trastornos graves que afectan a las mujeres mucho más que a los hombres y en preferencia en la etapa adolescente o preadulta e interfieren en el funcionamiento normal de la vida social, de trabajo y de estudio.

La mayoría de las personas con trastornos alimentarios inician su problema sin prever en absoluto las consecuencias. Muchas de estas personas persiguen un objetivo válido, que el sentirse mejor con ellas mismas, pero no tienen en cuenta que a menudo los medios no sólo no son adecuados sino que además resultan nocivos. Carecen de información o bien la que tienen es incorrecta.

En los trastornos de alimentación podemos observar varios aspectos que nos resultan muy familiares sin que los consideremos patológicos: la dieta, la preocupación por la figura, el deseo de agradar, etc. Al lado de éstos aparecen otros comportamientos que si son francamente enfermizos: verse gorda sin estarlo, miedo irracional al aumento de peso, el peligro de muerte en el que se incurre, la desaparición de la regla, la falta de control con la comida, atracones, vómitos, etc.

1.- ANOREXIA NERVIOSA

Es una enfermedad que se caracteriza por una extrema aversión a la comida, por un intenso miedo a engordar, así como por el deseo constante de adelgazar, aún a pesar de estar por debajo de los límites adecuados de peso. El peso se pierde por ayunos o reducción extremada de la comida, pero casi el 50% de las personas que lo padecen usan también el vómito autoinducido, el abuso de laxantes y/o antidiuréticos y el ejercicio extenuante para perder peso. La mortalidad que provoca es una de las mayores causadas por trastornos psicopatológicos.

1.1.- Características

Rechazo a mantener el peso corporal en el mínimo normal para su edad y altura o por encima de éste.
Miedo intenso al aumento de peso o a ponerse obeso, aunque esté muy por debajo de lo normal.
Alteración en la percepción del peso, tamaño o forma corporales: excesiva influencia de la imagen corporal sobre la autovaloración; negación de la gravedad del bajo peso actual (siempre se ven “gordos” o desproporcionados, a pesar de estar caquécticos).
 Amenorrea(cese de la menstruación): Pérdida de por lo menos tres períodos menstruales consecutivos.

1.2.- Tipos

Tipo restrictivo: Describe cuadros clínicos en los que la pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso. Durante el periodo de anorexia nerviosa los pacientes no recurren a atracones ni purgas.

Tipo compulsivo purgativo: Se utiliza para identificar al individuo que recurre regularmente a atracones o purgas. En este tipo algunos pacientes no presentan atracones pero si recurren a purgas incluso después de ingerir pequeñas cantidades de comida.

1.3.- Origen

Su causa es desconocida, pero hay una serie de factores causantes de la anorexia que son una combinación de:

-Elementos biológicos (predisposición genética y biológica).
-Elementos psicológicos (influencias familiares y conflictos psíquicos)
-Elementos sociales (influencias y expectativas sociales).

La pérdida de peso conduce a la malnutrición que a su vez contribuye a los cambios físicos y emocionales del paciente y perpetúa el círculo vicioso que se sintetiza en el modelo psicosocial de la anorexia nerviosa.

1.4.- Síntomas

Signos fisiológicos corporales:

-Disminución de peso significativa con atrofia muscular y prominencias óseas.
-Excesiva sensibilidad al frío.
-Piel pálido-amarillenta, reseca. Puede haber acné y pérdida significativa del cabello, debido a anemia y trastornos hormonales.
-Debilidad y mareos
-Palpitaciones. Ritmo cardíaco alterado, hipotensión.
-Calambres musculares.
-Halitosis.
-Agrandamiento de las glándulas parótidas.
-Constipación.
-Meteorismo (gases intestinales).
-Trastornos auditivos por pérdida del tejido graso en áreas específicas dl oído.
-Propensión a las infecciones debido a inmunodeficiencia.
-Trastornos en la esfera psíquica:
-Alteraciones en el carácter: ira, irritabilidad, agresividad.
-Inseguridad, sensación de incapacidad para desempeñarse en innumerables tareas.
-Sentimiento de culpa y autodesprecio tras la ingesta de comida.
-Ansiedad desmedida. Frecuentes casos de tabaquismo.
-Insomnio.
-Aislamiento social.
-Desinterés sexual.
-Dificultad de concentración y aprendizaje.

2.- BULIMIA NERVIOSA

2.1.- DEFINICIÓN Y TIPOS

La persona con este problema experimenta ataques de voracidad que vendrán seguidos por vómitos para contrarrestar la ingesta excesiva, uso y abuso de laxantes para facilitar la evacuación, preocupación excesiva por la imagen corporal y sentimientos de depresión, ansiedad y culpabilidad por no tener autocontrol.
Los factores principales que van a mantener este problema son la ansiedad, la falta de autoestima y la alteración de la imagen corporal.

¿QUÉ ES LA BULIMIA?

Es una enfermedad mortal que se manifiesta como un gran deseo por comer, seguido del uso de laxantes y ejercicio excesivo e inducirse el vómito, todo esto provoca desarreglos y cambios en la alimentación diaria. Generalmente es una enfermedad que padecen las mujeres y en menor proporción los hombres. La razón más común para llevar a cabo conductas bulímicas es querer tener una excelente figura. Si la enfermedad no es atendida de manera adecuada y a tiempo puede llegar a causar la ¡MUERTE!

Características más comunes: 

Son aquellas personas que ingieren una cantidad normal de alimento en una comida (por ejemplo: en vez de comerse un chocolate, se comen una caja completa).

Este tipo de conductas extremas como “un atracón” causan un sentimiento de culpa tan grande que los motiva a inducirse inmediatamente el vómito, acompañado de ejercicio compulsivo y uso de laxantes con el fin de reducir lo que han comido.

Es un trastorno severo de la conducta alimentaria en la cual muchos individuos, casi siempre mujeres, presentan frecuentes episodios de voracidad, vomitan habitualmente o, más raramente, toman laxantes o diuréticos para prevenir el aumento de peso. El vómito es autoinducido y generalmente se produce cada día. La bulimia va acompañada de un miedo enfermizo a engordar.

La mayoría de las mujeres que presentan bulimia nerviosa tienen un peso normal, aunque también las hay obesas. Generalmente se presenta en mujeres más mayores que las que tienen anorexia. La media de edad de aparición está situada alrededor de los 17 años. Al ser un comportamiento secreto y no presentar una pérdida de peso tan acusada como la anorexia, suele pasar desapercibida durante mucho tiempo.

Existen dos tipos:

-Tipo "Purgativo": la persona usualmente se autoinduce el vómito o abusa de laxantes y/o diuréticos para prevenir el aumento de peso.

-Tipo "No purgativo": la persona usa otras conductas compensatorias no purgativas como el ayuno o el ejercicio excesivo, pero no se provoca el vómito ni abusa de laxantes y/o diuréticos.

2.2..- CAUSAS

-Una marcada presión social a la delgadez ("Si eres una top model triunfarás en la vida").

-Turbulento pasado de "gordita".

-Sentimiento interno de gordura (no es necesario un sobrepeso real).

-El modelo de una madre a la que se considera gruesa.

Para la bulimia serían los siguientes:

-Factores pertenecientes a la historia familiar: presencia de trastornos afectivos entre familiares, abuso de sustancias, obesidad y gran preocupación de los padres por el peso y la figura de la hija.

-Factores pertenecientes a la historia personal: presencia de trastorno afectivo, obesidad, abuso sexual y diabetes mellitus.

-Determinados rasgos de personalidad y presencia de ideas sobrevaloradas sobre la figura y el peso.

-La presión sociocultural a la esbeltez junto a la estigmatización de la obesidad y un contexto educativo y familiar que particulariza el modelo estético-corporal, una baja autoestima, un estilo de afrontamiento deficiente y el mito de la "Super mujer".

Es importante tener en cuenta que las consecuencias del estrés no son las mismas para todas las personas. Un buen contacto social, que permita expresar los miedos y angustias que padecemos es un buen protector, disponer de un buen entorno social adecuado también lo es, generar determinadas expectativas, tener un lugar de control centrado en uno mismo más que en el exterior en general es positivo. Tener habilidades de resolución de problemas y una cierta confianza en la propia capacidad de respuesta serían algunos de los elementos que pueden ayudar a superar estos momentos conflictivos. Es imprescindible que una vez evidenciadas algunas de las actitudes mencionadas en las líneas anteriores o bien tengamos sospecha de estar cercanos a una persona con trastorno en la alimentación, traspasemos la evaluación y tratamiento del mismo a un especialista. Este valorará adecuadamente el problema de forma individual y fijará el método más adecuado a cada caso.


3.- LA OBESIDAD

3.1.- Concepto, diagnostico y clasificación

Concepto de Obesidad: exceso de tejido graso corporal que por lo general, y no siempre, se ve acompañada por un incremento del peso del cuerpo. La investigación científica ha demostrado que la obesidad es una enfermedad seria, que amenaza la vida y que está asociada a múltiples problemas de salud.

El diagnóstico debe hacerse midiendo el porcentaje de grasa corporal total; a falta de técnicas de medición confiables y accesibles, el porcentaje de grasa se mide a través de la medición de los pliegues cutáneos o bien a partir de una cifra llamada Índice de Masa Corporal (IMC) que resulta de dividir el peso entre el cuadrado de la estatura en metros. El IMC ideal en hombres es de 23 y en mujeres de 21.5, cifras por arriba de 25 se consideran sobrepeso y mayores a 30 obesidad.

Existen varias formas de clasificar la obesidad: En función de los rasgos morfológicos del tejido adiposo, en función de la edad de comienzo, en función de la distribución anatómica del tejido adiposo, o también según la causa.

1.- Según las características morfológicas del tejido adiposo tenemos la siguiente clasificación:

1.1.- Obesidad hipertrófica - Se caracteriza por que aumenta el contenido lipídico de las celulas del tejido adiposo, sin que aumente el número de las mismas. Este tipo de obesidad suele aparecer sobre todo en edades adultas.

1.2.- Obesidad hiperplásica - Se caracteriza por un aumento del número de las células adiposas que puede acompañerse o no de un aumento del contenido lipídico. Este tipo es más frecuente en obesidades que aparecen en la infancia.

2.- En función de la distribución de la grasa corporal existen los siguientes tipos de obesidad.

2.1.- Obesidad Androide - obesidad con predominio de la grasa en la mitad superior del cuerpo o tipo manzana, este tipo de obesidad es más característico en los hombres.

2.2.- Obesidad Ginoide - La obesidad con predominio de la grasa en la mitad inferior del cuerpo o tipo pera, este tipo es característico de las mujeres.

3.- En función de la edad de comienzo de la obesidad se distinguen dos formas:

3.1.- Obesidad infantil - Que se inicia en la infancia del sujeto y de la cual se ha observado que es más refractaria al tratamiento que la iniciada en la edad adulta.

3.2.- Obesidad adulta - Que se inicia después de la adolescencia.

4.- Por último en función del grado de obesidad podemos ver los siguientes tipos:

4.1.- Leve - que corresponde del 120% al 140% del peso ideal

4.2.- Moderada - que va del 141% al 200% del peso ideal

4.3.- Grave o severa - cuando el peso excede el 200% del peso ideal.

3.2.- CAUSAS DE LA OBESIDAD

Probablemente la más frecuente es la ingesta excesiva de comida, pero es mucho menos frecuente de lo que la población e incluso los especialistas creen. Los estudios realizados en este campo ofrecen resultados dispares. Así, por ejemplo, existen estudios que analizan la ingesta de alimentos en niños obesos y la encuentran elevada, mientras que otros la encuentran normal o disminuida. A favor de la teoría de la ingesta excesiva está el argumento de que en situaciones o épocas de hambre no existen obesos. Aunque es evidente que para que exista un acumulo de reservas energéticas los sustratos energéticos deben llegar al organismo mediante los alimentos, tal vez la utilización de estos sustratos es diferente en individuos obesos y en los que no lo son, haciendo que su almacenamiento en forma de grasa también sea distinto.

En cualquier organismo animal los sustratos energéticos aportados con los alimentos y no utilizados inmediatamente son almacenados. La forma más económica y cómoda de almacenar sustratos energéticos es la grasa. La cantidad de grasa almacenada dependerá del equilibrio que se establezca entre el aporte de sustratos y el gasto energético que se realice. Siempre que el aporte supere el gasto se producirá almacenamiento, y si no existen periodos en que el gasto sea superior al aporte, el almacenamiento de grasa se incrementará innecesariamente.

La mayoría de los pacientes obesos presentan la llamada obesidad de origen metabólico, que aparece por un desequilibrio entre la oferta calórica y la demanda energética. Este desequilibrio es producido bien por un exceso de ingesta alimentaría, bien por un descenso en el gasto energético, bien por ambas situaciones a la vez.

La cantidad de alimento ingerido ha de considerarse siempre en relación con las necesidades energéticas del individuo. Una cantidad de alimentos puede ser normal para un sujeto que realice un trabajo físico importante, mientras que será excesiva para un sujeto que guarde cama. Considerando la ingesta en relación con las necesidades energéticas, hablamos a menudo de consumo excesivo de aliomentos en los obesos. Sin embargo, incluso así, existen individuos obesos que ingieren pocos alimentos. Se supone que en estos individuos las necesidades energéticas están por debajo de las que tienen la mayoría de la población. Probablemente esta especial característica es algo que viene genéticamente determinado.

Se ha demostrado que el 95% de los pacientes obesos tienen antecedentes familiares de obesidad, pero es difícil diferenciar la influencia genética propiamente dicha de los condicionamientos ambientales que origina la convivencia con un progenitor obeso.

Así, la causa más frecuente de obesidad entre los humanos es la ingesta excesiva, considerada como tal de manera absoluta, o en relación a las necesidades energéticas del individuo. Una ingesta excesiva la encontraremos en la mayoría de historias de sujetos obesos, o bien en el presente o bien en el pasado. Una vez desarrollada la obesidad, a menudo el propio sujeto tiende a restringir la ingesta, pero esta restricción no consigue ya detener el proceso de engorde cuando se ha sobrepasado un determinado peso. Esto es debido a que el organismo dispone de reguladores del peso corporal, posiblemente localizados en alguna región del hipotálamo o regiones cerebrales vecinas. Estos mecanismos tenderían a mantener estable el peso corporal dentro de unos valores determinados, impidiendo la perdida o la ganancia excesiva. Una vez superados estos valores límite, la perdida o la ganancia de peso se verían favorecidas. Así una vez superados los limites superiores del peso habitual, la tendencia del organismo sería a aumentar cada vez más el peso.


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