Esta información te ayudará a identificar todos y cada uno de los trastornos alimenticios más comunes:
TRASTORNOS ALIMENTICIOS
En las breves historias de Luisa y Ana hemos podido
acercarnos a dos trastornos alimenticios muy distintos pero a la vez
complementarios, la anorexia y la bulimia.
El término ”trastornos alimenticios”, se refiere en general
a trastornos psicológicos que comportan graves anormalidades en el
comportamiento de ingesta, es decir, la base y fundamento de dichos trastornos
se halla en la alteración psicológica.
Se trata de trastornos graves que afectan a las mujeres
mucho más que a los hombres y en preferencia en la etapa adolescente o
preadulta e interfieren en el funcionamiento normal de la vida social, de
trabajo y de estudio.
La mayoría de las personas con trastornos alimentarios
inician su problema sin prever en absoluto las consecuencias. Muchas de estas
personas persiguen un objetivo válido, que el sentirse mejor con ellas mismas,
pero no tienen en cuenta que a menudo los medios no sólo no son adecuados sino
que además resultan nocivos. Carecen de información o bien la que tienen es
incorrecta.
En los trastornos de alimentación podemos observar varios
aspectos que nos resultan muy familiares sin que los consideremos patológicos:
la dieta, la preocupación por la figura, el deseo de agradar, etc. Al lado de
éstos aparecen otros comportamientos que si son francamente enfermizos: verse
gorda sin estarlo, miedo irracional al aumento de peso, el peligro de muerte en
el que se incurre, la desaparición de la regla, la falta de control con la
comida, atracones, vómitos, etc.
1.- ANOREXIA NERVIOSA
Es una enfermedad que se caracteriza por una extrema
aversión a la comida, por un intenso miedo a engordar, así como por el deseo
constante de adelgazar, aún a pesar de estar por debajo de los límites
adecuados de peso. El peso se pierde por ayunos o reducción extremada de la
comida, pero casi el 50% de las personas que lo padecen usan también el vómito
autoinducido, el abuso de laxantes y/o antidiuréticos y el ejercicio extenuante
para perder peso. La mortalidad que provoca es una de las mayores causadas por
trastornos psicopatológicos.
1.1.- Características
Rechazo a mantener el peso corporal en el mínimo normal para
su edad y altura o por encima de éste.
Miedo intenso al aumento de peso o a ponerse obeso, aunque
esté muy por debajo de lo normal.
Alteración en la percepción del peso, tamaño o forma
corporales: excesiva influencia de la imagen corporal sobre la autovaloración;
negación de la gravedad del bajo peso actual (siempre se ven “gordos” o
desproporcionados, a pesar de estar caquécticos).
Amenorrea(cese de la menstruación): Pérdida de por lo menos
tres períodos menstruales consecutivos.
1.2.- Tipos
Tipo restrictivo: Describe cuadros clínicos en los que la
pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso. Durante el periodo
de anorexia nerviosa los pacientes no recurren a atracones ni purgas.
Tipo compulsivo purgativo: Se utiliza para identificar al
individuo que recurre regularmente a atracones o purgas. En este tipo algunos
pacientes no presentan atracones pero si recurren a purgas incluso después de
ingerir pequeñas cantidades de comida.
1.3.- Origen
Su causa es desconocida, pero hay una serie de factores
causantes de la anorexia que son una combinación de:
-Elementos biológicos (predisposición genética y biológica).
-Elementos psicológicos (influencias familiares y conflictos
psíquicos)
-Elementos sociales (influencias y expectativas sociales).
La pérdida de peso conduce a la malnutrición que a su vez
contribuye a los cambios físicos y emocionales del paciente y perpetúa el
círculo vicioso que se sintetiza en el modelo psicosocial de la anorexia
nerviosa.
1.4.- Síntomas
Signos fisiológicos corporales:
-Disminución de peso significativa con atrofia muscular y
prominencias óseas.
-Excesiva sensibilidad al frío.
-Piel pálido-amarillenta, reseca. Puede haber acné y pérdida
significativa del cabello, debido a anemia y trastornos hormonales.
-Debilidad y mareos
-Palpitaciones. Ritmo cardíaco alterado, hipotensión.
-Calambres musculares.
-Halitosis.
-Agrandamiento de las glándulas parótidas.
-Constipación.
-Meteorismo (gases intestinales).
-Trastornos auditivos por pérdida del tejido graso en áreas
específicas dl oído.
-Propensión a las infecciones debido a inmunodeficiencia.
-Trastornos en la esfera psíquica:
-Alteraciones en el carácter: ira, irritabilidad,
agresividad.
-Inseguridad, sensación de incapacidad para desempeñarse en
innumerables tareas.
-Sentimiento de culpa y autodesprecio tras la ingesta de
comida.
-Ansiedad desmedida. Frecuentes casos de tabaquismo.
-Insomnio.
-Aislamiento social.
-Desinterés sexual.
-Dificultad de concentración y aprendizaje.

2.- BULIMIA NERVIOSA
2.1.- DEFINICIÓN Y TIPOS
La persona con este problema experimenta ataques de
voracidad que vendrán seguidos por vómitos para contrarrestar la ingesta
excesiva, uso y abuso de laxantes para facilitar la evacuación, preocupación
excesiva por la imagen corporal y sentimientos de depresión, ansiedad y
culpabilidad por no tener autocontrol.
Los factores principales que van a mantener este problema
son la ansiedad, la falta de autoestima y la alteración de la imagen corporal.
¿QUÉ ES LA BULIMIA?
Es una enfermedad mortal que se manifiesta como un gran
deseo por comer, seguido del uso de laxantes y ejercicio excesivo e inducirse
el vómito, todo esto provoca desarreglos y cambios en la alimentación diaria. Generalmente es una enfermedad que padecen las mujeres y en
menor proporción los hombres. La razón más común para llevar a cabo conductas
bulímicas es querer tener una excelente figura. Si la enfermedad no es atendida de manera adecuada y a
tiempo puede llegar a causar la ¡MUERTE!
Características más comunes:
Son aquellas personas que ingieren una cantidad normal de
alimento en una comida (por ejemplo: en vez de comerse un chocolate,
se comen una caja completa).
Este tipo de conductas extremas como “un atracón” causan un
sentimiento de culpa tan grande que los motiva a inducirse inmediatamente el
vómito, acompañado de ejercicio compulsivo y uso de laxantes con el fin de
reducir lo que han comido.
Es un trastorno severo de la conducta alimentaria en la cual
muchos individuos, casi siempre mujeres, presentan frecuentes episodios de
voracidad, vomitan habitualmente o, más raramente, toman laxantes o diuréticos
para prevenir el aumento de peso. El vómito es autoinducido y generalmente se
produce cada día. La bulimia va acompañada de un miedo enfermizo a engordar.
La mayoría de las mujeres que presentan bulimia nerviosa
tienen un peso normal, aunque también las hay obesas. Generalmente se presenta
en mujeres más mayores que las que tienen anorexia. La media de edad de
aparición está situada alrededor de los 17 años. Al ser un comportamiento
secreto y no presentar una pérdida de peso tan acusada como la anorexia, suele
pasar desapercibida durante mucho tiempo.
Existen dos tipos:
-Tipo "Purgativo": la persona usualmente se
autoinduce el vómito o abusa de laxantes y/o diuréticos para prevenir el
aumento de peso.
-Tipo "No purgativo": la persona usa otras
conductas compensatorias no purgativas como el ayuno o el ejercicio excesivo,
pero no se provoca el vómito ni abusa de laxantes y/o diuréticos.
2.2..- CAUSAS
-Una marcada presión social a la delgadez ("Si eres una
top model triunfarás en la vida").
-Turbulento pasado de "gordita".
-Sentimiento interno de gordura (no es necesario un sobrepeso
real).
-El modelo de una madre a la que se considera gruesa.
Para la bulimia serían los siguientes:
-Factores pertenecientes a la historia familiar: presencia de
trastornos afectivos entre familiares, abuso de sustancias, obesidad y gran
preocupación de los padres por el peso y la figura de la hija.
-Factores pertenecientes a la historia personal: presencia de
trastorno afectivo, obesidad, abuso sexual y diabetes mellitus.
-Determinados rasgos de personalidad y presencia de ideas
sobrevaloradas sobre la figura y el peso.
-La presión sociocultural a la esbeltez junto a la
estigmatización de la obesidad y un contexto educativo y familiar que
particulariza el modelo estético-corporal, una baja autoestima, un estilo de
afrontamiento deficiente y el mito de la "Super mujer".
Es importante tener en cuenta que las consecuencias del
estrés no son las mismas para todas las personas. Un buen contacto social, que
permita expresar los miedos y angustias que padecemos es un buen protector,
disponer de un buen entorno social adecuado también lo es, generar determinadas
expectativas, tener un lugar de control centrado en uno mismo más que en el
exterior en general es positivo. Tener habilidades de resolución de problemas y
una cierta confianza en la propia capacidad de respuesta serían algunos de los
elementos que pueden ayudar a superar estos momentos conflictivos. Es imprescindible que una vez evidenciadas algunas de las
actitudes mencionadas en las líneas anteriores o bien tengamos sospecha de
estar cercanos a una persona con trastorno en la alimentación, traspasemos la
evaluación y tratamiento del mismo a un especialista. Este valorará
adecuadamente el problema de forma individual y fijará el método más adecuado a
cada caso.

3.- LA OBESIDAD
3.1.- Concepto, diagnostico y clasificación
Concepto de Obesidad: exceso de tejido graso corporal que
por lo general, y no siempre, se ve acompañada por un incremento del peso del
cuerpo. La investigación científica ha demostrado que la obesidad es una
enfermedad seria, que amenaza la vida y que está asociada a múltiples problemas
de salud.
El diagnóstico debe hacerse midiendo el porcentaje de grasa
corporal total; a falta de técnicas de medición confiables y accesibles, el
porcentaje de grasa se mide a través de la medición de los pliegues cutáneos o
bien a partir de una cifra llamada Índice de Masa Corporal (IMC) que resulta de
dividir el peso entre el cuadrado de la estatura en metros. El IMC ideal en
hombres es de 23 y en mujeres de 21.5, cifras por arriba de 25 se consideran
sobrepeso y mayores a 30 obesidad.
Existen varias formas de clasificar la obesidad: En función
de los rasgos morfológicos del tejido adiposo, en función de la edad de
comienzo, en función de la distribución anatómica del tejido adiposo, o también
según la causa.
1.- Según las características morfológicas del tejido
adiposo tenemos la siguiente clasificación:
1.1.- Obesidad hipertrófica - Se caracteriza por que aumenta
el contenido lipídico de las celulas del tejido adiposo, sin que aumente el
número de las mismas. Este tipo de obesidad suele aparecer sobre todo en edades
adultas.
1.2.- Obesidad hiperplásica - Se caracteriza por un aumento
del número de las células adiposas que puede acompañerse o no de un aumento del
contenido lipídico. Este tipo es más frecuente en obesidades que aparecen en la
infancia.
2.- En función de la distribución de la grasa corporal
existen los siguientes tipos de obesidad.
2.1.- Obesidad Androide - obesidad con predominio de la
grasa en la mitad superior del cuerpo o tipo manzana, este tipo de obesidad es
más característico en los hombres.
2.2.- Obesidad Ginoide - La obesidad con predominio de la
grasa en la mitad inferior del cuerpo o tipo pera, este tipo es característico
de las mujeres.
3.- En función de la edad de comienzo de la obesidad se
distinguen dos formas:
3.1.- Obesidad infantil - Que se inicia en la infancia del
sujeto y de la cual se ha observado que es más refractaria al tratamiento que
la iniciada en la edad adulta.
3.2.- Obesidad adulta - Que se inicia después de la
adolescencia.
4.- Por último en función del grado de obesidad podemos ver
los siguientes tipos:
4.1.- Leve - que corresponde del 120% al 140% del peso ideal
4.2.- Moderada - que va del 141% al 200% del peso ideal
4.3.- Grave o severa - cuando el peso excede el 200% del
peso ideal.
3.2.- CAUSAS DE LA OBESIDAD
Probablemente la más frecuente es la ingesta excesiva de comida, pero es mucho
menos frecuente de lo que la población e incluso los especialistas creen. Los
estudios realizados en este campo ofrecen resultados dispares. Así, por
ejemplo, existen estudios que analizan la ingesta de alimentos en niños obesos
y la encuentran elevada, mientras que otros la encuentran normal o disminuida.
A favor de la teoría de la ingesta excesiva está el argumento de que en
situaciones o épocas de hambre no existen obesos. Aunque es evidente que para
que exista un acumulo de reservas energéticas los sustratos energéticos deben
llegar al organismo mediante los alimentos, tal vez la utilización de estos
sustratos es diferente en individuos obesos y en los que no lo son, haciendo
que su almacenamiento en forma de grasa también sea distinto.
En cualquier organismo animal los sustratos energéticos
aportados con los alimentos y no utilizados inmediatamente son almacenados. La
forma más económica y cómoda de almacenar sustratos energéticos es la grasa. La
cantidad de grasa almacenada dependerá del equilibrio que se establezca entre
el aporte de sustratos y el gasto energético que se realice. Siempre que el
aporte supere el gasto se producirá almacenamiento, y si no existen periodos en
que el gasto sea superior al aporte, el almacenamiento de grasa se incrementará
innecesariamente.
La mayoría de los pacientes obesos presentan la llamada
obesidad de origen metabólico, que aparece por un desequilibrio entre la oferta
calórica y la demanda energética. Este desequilibrio es producido bien por un
exceso de ingesta alimentaría, bien por un descenso en el gasto energético,
bien por ambas situaciones a la vez.
La cantidad de alimento ingerido ha de considerarse siempre
en relación con las necesidades energéticas del individuo. Una cantidad de
alimentos puede ser normal para un sujeto que realice un trabajo físico
importante, mientras que será excesiva para un sujeto que guarde cama.
Considerando la ingesta en relación con las necesidades energéticas, hablamos a
menudo de consumo excesivo de aliomentos en los obesos. Sin embargo, incluso
así, existen individuos obesos que ingieren pocos alimentos. Se supone que en
estos individuos las necesidades energéticas están por debajo de las que tienen
la mayoría de la población. Probablemente esta especial característica es algo
que viene genéticamente determinado.
Se ha demostrado que el 95% de los pacientes obesos tienen
antecedentes familiares de obesidad, pero es difícil diferenciar la influencia
genética propiamente dicha de los condicionamientos ambientales que origina la
convivencia con un progenitor obeso.
Así, la causa más frecuente de obesidad entre los humanos es
la ingesta excesiva, considerada como tal de manera absoluta, o en relación a
las necesidades energéticas del individuo. Una ingesta excesiva la
encontraremos en la mayoría de historias de sujetos obesos, o bien en el
presente o bien en el pasado. Una vez desarrollada la obesidad, a menudo el
propio sujeto tiende a restringir la ingesta, pero esta restricción no consigue
ya detener el proceso de engorde cuando se ha sobrepasado un determinado peso.
Esto es debido a que el organismo dispone de reguladores del peso corporal,
posiblemente localizados en alguna región del hipotálamo o regiones cerebrales
vecinas. Estos mecanismos tenderían a mantener estable el peso corporal dentro
de unos valores determinados, impidiendo la perdida o la ganancia excesiva. Una
vez superados estos valores límite, la perdida o la ganancia de peso se verían
favorecidas. Así una vez superados los limites superiores del peso habitual, la
tendencia del organismo sería a aumentar cada vez más el peso.

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