lunes, 14 de marzo de 2016

Evaluación y tratamientos más efectivos de los trastornos

Si crees que padeces alguna patología similar a las descritas en el blog, es importante que seas sometido a una evaluación realizada por un especialista, que te pueda ayudar a tiempo. Si muchos de vosotros tenéis miedo a acudir a algún especialista, es importante que respondáis a esta que os proponemos para diagnosticaros y que os concienciéis del peligro de estas enfermedades. Podéis subir las respuestas de la evaluación de forma anónima al blog para que podamos ayudarte.

EVALUACIÓN DE LA ANOREXIA:

La evaluación del paciente anoréxico debe incluir una historia exhaustiva y un examen físico completo.

Las preguntas sobre el comportamiento en relación con el control del peso que pueden ser útiles son de este tipo:

¿cómo maneja el /la adolescente el control de su peso?

¿cuánto le gustaría pesar?

¿cada cuánto tiempo verifica su peso?

¿existe algún comportamiento adelgazante del tipo de vómitos, abuso de purgantes, uso de diuréticos o empleo de píldoras dietéticas?

¿cuál es la imagen que el/la adolescente tiene de sí mismo.

Si crees que padeces este trastorno es importante que recibas un tratamiento urgente, similar al siguiente:

TRATAMIENTO:

El diagnóstico no es difícil. Lo realmente difícil es el tratamiento, dadas las implicaciones individuales, familiares y sociales del síndrome. Se han ensayado muchos tratamientos en los pacientes anoréxicos: psicoterapia, terapia comportamental, medicamentosa, hiperalimentación, terapia familiar, etc.

Los objetivos más importantes del tratamiento son la corrección de la malnutrición y la resolución de las disfunciones psíquicas del paciente y su familia. El fracaso en la solución de estos problemas a corto plazo y largo plazo puede abocar al fallo terapéutico.

Normalmente, dadas las dificultades que se plantean, se aconseja el aislamiento familiar. Se debe consultar con una persona experta y profesional para que dirija y oriente el tratamiento.

-El diagnóstico de la bulimia es similar, al igual que su tratamiento:

TRATAMIENTO DE LA BULIMIA:

El tratamiento de la bulimia es similar al de la recuperación del anoréxico.
Se observa un número menor de bulímicos que de anoréxicos en pobres condiciones físicas.

El tratamiento psicológico debe estar orientado a desarrollar la capacidad para aceptar la configuración del cuerpo para dejar de vomitar o de purgarse y para adoptar una dieta más normal.

Se logra un importante progreso cuando se vislumbra la capacidad de distinguir o separar el objetivo de dejar de vomitar con el de perder peso.
La revelación parece ser un hecho importante para estos pacientes, y ocurre cuando pueden decir que sienten repugnancia por el propio hábito y un deseo de comer normalmente.

El enfoque del tratamiento dietético es el cambio de la conducta.

Obesidad:

TRATAMIENTO: LAS DIETAS

La dieta es la alimentación cotidiana de una persona.

Dieta de reducción: es aquella que busca reducir el peso de quien la ingiere, es por ello que muchas víctimas de la obesidad recurren a ella sin consultar a un especializado, esto puede provocar graves alteraciones en el metabolismo del paciente. NUNCA tomen la iniciativa de someterse a una dieta por cuenta propia. Aquí les dejamos la siguiente información acerca de las dietas:

Hay de diversos tipos de dietas, algunas de ellas efectivas, pero muchas nocivas. Por lo general, las dietas se manejan sin conocimiento sobre el metabolismo del cuerpo humano, y por lo tanto pueden ocasionar serios problemas. Las dietas elaboradas sin conocimientos de nutrición tienden a clasificar a los alimentos en buenos y malos, engordantes o desengordantes. Los alimentos en sí mismos solo contienen nutrientes, y del empleo que les demos son sus efectos. las dietas de un solo alimento o de unos pocos carecen de muchos nutrientes importantes y ocasionan descompensaciones importantes en el organismo. Las dietas de hambre o de ayuno además de que también pueden provocar carencias de vitaminas y elementos minerales, ocasionan un efecto contrario al deseado: el organismo se adapta a un bajo aporte de energía y es más difícil de disminuir de peso.

Una dieta, desde el punto de vista de la nutrición, es la alimentación cotidiana de una persona y hay de tantos tipos como diversidad de hábitos alimentarios existen. Cuando una persona necesita (y desea) reducir de peso el plan de alimentación que se le diseña para conseguirlo se denomina dieta de reducción, y también de esta, hay de diversos tipos, de todos colores y sabores, según el fundamento y conocimientos de quien la diseña.

El diseño de un plan de alimentación para reducir el peso exige el conocimiento de los fundamentos bioquímicos de metabolismo de los alimentos y la capacidad para realizar una valoración y una historia nutricional del paciente, así como de la ética profesional para no proponerle al paciente un plan de reducción que pueda ser nocivo para la salud.

Debe de ser planeada según las particularidades de cada persona, de sus características físicas, psicológicas y culturales. Un tratamiento diseñado de otro modo es poco probable que funcione y si aparenta dar resultados es a costa de arriesgar la salud del paciente.

En la nutrición no hay alimentos maravillosos ni una respuesta única. Cada paciente es un individuo diferente y como tal debe tratarse. Hay, eso sí, normas generales, principios en común: el conocimiento de que es lo que ocurre dentro del organismo a partir de que el alimento entra por la boca y el conocimiento de qué es lo que motiva, de cómo se construye la alimentación de la persona, incluyendo los aspectos sociales y culturales.

Las dietas de reducción publicadas en revistas o transmitidas oralmente o las diseñadas por individuos sin los estudios necesarios para hacerlo adolecen de varios errores, dentro de los cuales podemos destacar los siguientes:

Olvidan que independientemente del problema que se trata (la obesidad en este caso) la alimentación debe ser agradable para el que la consume puesto que debe partir de modificar hábitos de alimentación y no reducirse a ser un tratamiento de corto alcance y por un periodo corto de tiempo. La obesidad no es un problema que se soluciona y uno se olvida de ella, es una enfermedad que debe tratarse y vigilarse constantemente y el objetivo de su tratamiento nutricional debe ser necesariamente la modificación de hábitos alimentarios.

Suelen ser dietas con carencias en uno o varios nutrientes. Por ejemplo muchas suprimen las grasas, las cuales si bien en exceso son nocivas para la salud, su ingestión en cantidades moderadas es de suma importancia para el buen funcionamiento del organismo, además que si se suprimen, se suprimen con ellas las proteínas liposolubles, que se encuentran asociadas necesariamente a grasas (vitaminas A, D, E, K). Otro tipo de dietas, por el contrario suprimen o reducen significativamente los hidratos de carbono y basan la alimentación en carnes (proteínas y grasas); este tipo de dietas además de que pueden ocasionarle al individuo un coma cetónico, exigen un mayor trabajo de hígado y riñones lo que a la larga puede ocasionarle daños irreversibles.

Otro tipo de dietas suman los dos puntos anteriores. Son las que se basan en un solo alimento. Este tipo de dieta son multicarenciales y no pueden mantenerse por tiempo indefinido: todo les falta, no hay ningún alimento que por si solo sea suficiente para cubrir los requerimientos de un individuo.

Una dieta de reducción debe ser el principio de una nueva forma de alimentarse para vivir mejor, para estar más sanos. El objetivo no es tan solo reducir de peso, es conseguir mantener un peso adecuado.

Como conclusión comentar que el que la prevalecía de obesidad esté aumentando progresivamente en nuestro país, a dado lugar a que cualquiera pretenda manejar sin ton ni son esta enfermedad y su tratamiento, sobre todo el dietético. Además de las complicaciones que la obesidad trae por sí misma, las personas que la padecen se ven expuestas a todo el bombardeo publicitario de productos y clínicas "especializados" en la reducción de peso. Desgraciadamente no existe un organismo rector que se encargue de estudiar y comprobar la veracidad de los tratamientos dietéticos para después autorizar su publicación y empleo en la población. Contrariamente a lo que podría pensar mucha gente, un tratamiento dietético es de empleo delicado y si no se maneja adecuadamente y bajo la vigilancia de un profesional puede conducir incluso a la muerte.

La única manera de perder peso es modificando la relación entre la ingestión de energía y su utilización, es decir, reduciendo la ingestión de alimentos e incrementando la actividad física, a través del ejercicio; estas modificaciones, para que su efecto sea permanente, deben de ir acompañadas de la modificación de hábitos alimentarios y de la conducta.


Lo importante de bajar peso no es bajar por bajar, sino perder grasa, no músculo. No tiene sentido perder peso con una dieta y quedar con el cuerpo flácido, con alteraciones del carácter y con otras enfermedades. Las dietas deben ser balanceadas y variadas.

Si tienen cualquier duda acerca de la información anterior, coméntenos de forma anónima y trataremos de resolver sus dudas.

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