Hola queridos lectores de nutricon, queremos inaugurar nuestro blog con información muy concentrada acerca de los trastornos alimenticios, para que los podáis detectar en caso de padecerlos y comencemos a tratar de superarlos. Primeramente aquí os dejamos dos ejemplos de dos chicas que sufren cada una un trastorno,para empezar,¿te sientes identificad@?
Ejemplo 1:
Ana es una chica de 17 años y desde hace dos años ha perdido
muchísimo peso. Su familia disfruta de una posición económica privilegiada y
ella tiene previsto ingresar el próximo año en la Pompeu Fabra para estudiar
Derecho. Es hija única y practica muchos deportes, preferentemente tenis y
esquí. Le gusta cuidar su forma y suele practicar jogging y aerobic a diario.
Es inteligente y obtiene excelentes calificaciones en sus estudios. Todo
perfecto a simple vista pero sus padres están muy preocupados porque la
situación en la mesa a la hora de la comida llega a ser insoportable. Ana tiene
su plato delante, toca y reparte la comida por él, a veces introduce algún
bocado pero ha de marchar al baño inmediatamente y una vez allí, la escupe. En
ocasiones, explican sus padres, esconde comida en una servilleta o inclusive se
han encontrado restos de alimentos en su habitación. Todo comenzó hace unos 3
años cuando, por fin!! tuvo la regla e hizo el cambio. De bebé había estado
algo regordita y con el cambio empezó a ver como su cuerpo se desarrollaba
"bruscamente" y tuvo miedo de engordar demasiado. Así es que empezó a
controlar su peso haciéndose una experta en los aportes calóricos de los
alimentos. En un principio su madre la impulsó y animó con la dieta pero al
poco tiempo se dio cuenta que en esa dieta apenas habían calorías y eso la
empezó a preocupar pero Ana ya no podía parar puesto que seguía viéndose
"gorda" y sentía verdadero pánico a aumentar de peso...
Ejemplo 2:
Luisa es una chica de 20 años, estudiante de Económicas. En
su casa son 4 hermanos, los padres ambos trabajan y cada uno hace su vida
independiente del otro, reuniéndose algunas veces todos a la hora de cenar.
Luisa come separadamente del resto de la familia su dieta especial compuesta de
hamburguesas y ensalada, porque suele tener problemas de peso. Hasta aquí todo
normal pero hace unos meses han empezado a desaparecer de la despensa de su
casa los alimentos con mayor aporte calórico, es decir, chocolates y dulces, y
después de mucho interrogar a unos y a otros sin obtener ningún tipo de
respuesta satisfactoria, la madre "sorprendió" a Luisa en uno de sus
"voraces atracones" y eso la alarmó. Después de mantener una larga y
dura discusión con Luisa, ésta le confió que no podía controlar esos impulsos
que le hacían ceder a la tentación de esa "atractiva comida" pero que
había obtenido la manera de poder comer lo que quisiera sin que su peso
aumentara. Así es que como su madre descubrió que Luisa se provocaba el vómito
cada vez que ingería esos alimentos "prohibidos". Lo siguiente fue la
consulta con el médico...
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